El hielo seco en el sector de la limpieza criogénica

Se conocen multitud de aplicaciones del hielo seco o nieve carbónica, quizás la que se mantenga todavía entre sombras por innovadora es la que se refiere a su uso como agente limpiador. Esta técnica lleva el término criogénico que hace referencia a la criogenia, es decir, al conjunto de técnicas existentes y útiles para enfriar un material a la temperatura de ebullición del nitrógeno o incluso a temperaturas inferiores a esta.

¿En qué consiste la limpieza criogénica?

La técnica criogénica está considerada en estos momentos como una de las más eficientes y seguras para llevar a cabo trabajos de limpieza en suelo industrial. Este sistema está basado en la proyección de partículas de CO2 en estado sólido, es decir, nieve carbónica o hielo sólido en forma de micropartículas a alta velocidad gracias al efecto que produce el sistema comprimido.

Este sistema funciona de un modo muy parecido a los tradicionales chorros de arena usados para la limpieza de fachadas monumentales. Consiste en aumentar la velocidad del agente abrasivo, en este caso el hielo seco, dentro de un potente flujo de aire a presión. El CO2 sólido impactará sobre la superficie que se pretende limpiar o preparar.

La diferencia con el cañón de arena es que el hielo seco es mucho más efectivo, limpio y produce menos daños en la superficie. La técnica de chorros de arena es mucho más abrasiva, pudiendo ocasionar daños en los lugares donde se aplica, generando más residuos y exigiendo una cantidad mayor de esfuerzo y mano de obra.

Por el contrario, con la limpieza criogénica no se necesitan desmontajes, no se genera ningún tipo de residuos, excepto la suciedad que se va desincrustando de la zona donde se trabaja y, por supuesto, hay que insistir en que no daña en absoluto las superficies.

Funcionamiento del sistema de limpieza criogénica

El dióxido de carbono solidificado utilizado para este tipo de técnica de lavado viene con la forma de diminutos cilindros conocidos con el nombre de pellets.

Estas partículas homogéneas, sin ángulos en sus partes, son menos densas que otros materiales sólidos usado para esta misma función.

Se le conoce también como hielo seco suave, por su delicadeza con las superficies con las que entra en contacto. La eficacia del hielo seco se obtiene gracias a los siguientes tres pasos.

La energía cinética

Se aplica energía cinética a la propulsión de estas partículas de CO2 o pellets utilizando una presión recomendada de entre 8 y 12 bares. La velocidad con la que se lanzan es crítica, con una importancia vital, llegando fácilmente a utilizar hasta 70 kg de hielo seco por hora. Al tener tan poca dureza, la sublimación (transformación del estado sólido al gaseoso) es instantánea, por lo que no daña ninguna superficie con la que entra en contacto.

El choque térmico

El coeficiente de dilatación térmica es otra propiedad intrínseca de este material. Consiste en la contracción que se produce en la superficie y en la suciedad donde se ha aplicado el CO2, pues sufrirán cambios físicos tras la explosión del agente limpiador.

La contracción que efectuarán ambos cuerpos debido al frío se realizará en diferentes coeficientes de dilatación, por lo que ambas se separarán en el acto.

En definitiva, la baja temperatura a la que se lanza el CO2, a -78,5 ºC, creará un gradiente térmico diferente entre la superficie a limpiar y la propia suciedad. Esto provocará grietas microscópicas que terminarán por romperse y separarse.

La sublimación

El efecto de expansión del gas, inmediatamente después de su salida en forma sólida de la máquina utilizada como proyector, llega a alcanzar unos volúmenes 800 veces a su tamaño de salida, produciendo las mencionadas micro explosiones.

Estas explosiones hacen que la suciedad se levante de cualquier superficie de forma instantánea. El proceso de sublimación genera tensiones de cizalladura, un efecto ideal para aquellos espacios de difícil acceso.
La suciedad resultante solo hay que aspirarla o barrerla.

Beneficios que produce el uso del método de limpieza criogénica

Si este sistema higiénico está teniendo tanto éxito en el mercado, tiene que tener sus motivos, y es que no solo es altamente eficaz, obteniendo unos resultados óptimos en bastante menos tiempo que con otros métodos, sino que, además, permite ahorrar esfuerzos, puesto que no necesita que la máquina se desmonte.

Ecofriendly

Por otra parte, al no requerir del uso de agentes contaminantes secundarios la limpieza criogénica un sistema respetuoso con el medioambiente, un método altamente responsable y seguro ideal para usarse en la mayoría de los procesos industriales.

Teniendo en cuenta el respeto a la naturaleza, tan importante hoy día, hay que resaltar que tampoco deja residuos secundarios que se pierdan por el alcantarillado o lleven asociados otros gastos dedicados a su eliminación, ya que se evapora.

Respetuoso con los materiales

Tampoco es abrasivo, por lo que se está asegurando que los materiales, equipos y componentes alarguen su vida útil, minimizando además la erosión superficial, por lo que su aspecto estético tampoco se ve perjudicado.

Económico

Otras ventajas que conlleva esta técnica es que el CO2 no es en absoluto caro, por lo que no incrementa excesivamente el gasto del empresario. Y, como ya se ha indicado anteriormente, como se evapora, no lleva aparejados los costes para la eliminación y el tratamiento de residuos.

Sin riesgos

Por último, también hay que destacar la absoluta seguridad que ofrece para los operarios que realizan este trabajo, puesto que existe un descenso notable a la exposición de agentes químicos o métodos que conllevan algún tipo de riesgo, por lo que se crea un ambiente de trabajo realmente seguro, para el trabajador y para cualquier otra persona que transite por las instalaciones en esos momentos.

Por este mismo motivo, los riesgos para la salud también disminuyen. Se ha de considerar  también que los equipos para proyectar el CO2 son móviles, fáciles de transportar y se adaptan fácilmente a cada entorno, por lo que también se reducen las posibilidades de accidente, permitiendo el trabajo más cómodamente.

Así mismo, no es inflamable ni conductor de la electricidad, por lo que elimina estos riesgos derivados. Esto hace que sea especialmente útil para limpiar aparatos electrónicos e informáticos, ya que no contiene agua que pueda perjudicar su sistema interno.

En definitiva, estamos ante un sistema de limpieza muy versátil y eficaz, económico y seguro, tanto para la limpieza más delicada y particular como para aquellos otros espacios donde se requiere una acción más potente y profunda, como la maquinaria pesada localizada en las infraestructuras industriales.

En Hielodry somos expertos en la fabricación de hielo seco para este tipo de aplicaciones de limpieza. Consúltanos.

Riesgos por un mal uso del hielo seco

El hielo seco o nieve carbónica se ha hecho muy popular en el sector industrial por sus cualidades para el transporte de muestras congeladas, la

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